martes, 22 de septiembre de 2015

La primera semana

Ha transcurrido la primera semana. Una primera semana de un curso especial para mi porque vuelvo después de 18 años a la actividad plena en el aula, sin reponsabilidades directivas. Un paso difícil, pero que ha resultado muy positivo, motivador y que me ha hecho ver, todavía más y mejor, la gran potencialidad del trabajo en el aula.


Y como ya he comentado en algún lugar, ha resultado que durante este curso voy a compartir aprendizaje con el alumnado en un gran y rico "popurrí de sociales" con historia, geografía, ética y patrimonio.

Podemos analizar esta primera semana desde varias perspectivas. Una primera podría ser la del centro, porque qué distinto se ve el panorama desde la visión directiva y desde la de un profesor, ya que desde esta recuperada visión se relativiza todo mucho más y uno observa preocupaciones y problemas que ya conoce de sobra desde el otro lado de la barrera (que si vamos a dar esto o lo otro, que si nos han quitado esto y nos ponen lo otro, que si nos repartimos los bachilleratos..., etc.). Otra perspectiva podría ser la del departamento donde en estas primeras semanas he descubierto y/o confirmado ciertas cosas como que lo primero que pide un interino cuando llega es el libro de texto que se utiliza o que pregunta si trabajar por proyectos es cómodo (??????). No podemos rasgarnos las vestiduras por esto ya que es natural y perfectamente comprensible por los cambios continuos (de centros y, lamentablemente, de leyes y normativas) pero no deja de ser, al menos para mí, muy triste y un síntoma muy evidente de porqué nos va como nos va.


Pero, pasemos al aula. Por una parte, tengo montadas las programaciones de aula de 2º y 4º de ESO (tanto de historia como de patrimonio) y la de 2º de bachillerato, pero tengo que crear las de Valores Éticos y las de Patrimonio de 1º de Bachillerato, La primera con las indicaciones de la Junta de Andalucía y con el desarrollo del currículo LOMCE y la segunda sólo con las mismas indicaciones autonómicas. Todo un reto. Aunque, lógicamente, las dos van a ser por proyectos y basadas en metodologías activas donde el alumnado sea protagonista.


En esta primera semana hemos empezado en algunos grupos la evaluación incial resumiendo un texto sobre los refugiados sirios en España, tanto para participar en el #aylanproject como para aprovechar este período para tratar un tema candante que se presta también al debate y a la opinión. Pero, sobre todo, esta semana la hemos dedicado a conocernos saliendo fuera del centro a diferentes lugares de la localidad (la parroquia, el hospitalillo, la calle las monjas, el monumento a las víctimas de la represión franquista, al asilo, etc.). Paseos que sueltan, que relajan, que nos acercan, que demuestran empatía mutua y que propician diálogos más cercanos, más libres y desinhibidos sobre la materia que compartiremos y sobre sus perspectivas de futuro. Lejos del formalismo tradicional de la arenga en clase sobre lo que nos espera durante el curso.


Por otra parte, tengo que hablar del alumnado. He comprobado su disposición y deseo de trabajar de una manera que muchos no conocen, su extrañeza porque se les pida qué temas quieren trabajar en clase (en este caso, en valores éticos) y cómo se sueltan cuando comprueban que se les escucha y se les entiende. También he comprobado su cariño y como cuando se dirigen a mi siguen diciéndome "dire" o dudan porque no saben si decírmelo ya. Incluso una alumna me comentó que qué raro le sonaba llamarme "Manuel" y al final en la conversación le volvió a salir lo de "dire". Y, finalmente, he comprobado que se cambian de materias para compartir aprendizaje conmigo. Tengo grupos y alumnado muy variado. Un segundo de bachillerato de humanidades de 29 alumnos y que es mi tutoría, grupos de valores éticos reducidos con 10 alumnos, grupos de alternativa de 2º de bachilerato con unos 15 alumnos, un grupo de 2º de ESO no bilingüe con 33, un 4º de ESO de la opción de ciclo con 13, un grupo de patrimonio de 4º con 17 y el grupo de patrimonio de 1º de bachllerato con no se sabe cuántos alumnos porque el jueves eran 17 y el viernes eran más de 34.


Ya conté mi apuesta metodológica para este año, que se resume en ABP en Secundaria y patrimonio y la clase al revés en 2º de Bachillerato. Cuento con ventajas: ideas claras y predisposición del alumnado (y, espero, cuando se lo comente, que también de las familias). Sin embargo, cuento con un impedimento importante: no sé qué dotación informática puedo utilizar. Necesito saber en qué momentos puedo utilizar el aula de informática o el taller de tecnología y cuando tendré que utilizar los carritos de portátiles. Por tanto, tendré que replantear la utilización de las TIC y reconducir el ABP, sobre todo en 2º de ESO por el número de alumnos y su perfil mayoritario de alumnado repetidor y con dificultades de aprendizaje (incluso con 3 alumnos con ACI significativa). Con esos mimbres voy a replantearme las programación y ya iré avanzando y comentando cómo me va.

Ha sido una semana intensa, motivadora e ilusionante que me ha planteado nuevos retos docentes. ¿Se puede pedir más?

martes, 15 de septiembre de 2015

Renta básica universal: materiales para una secuencia ABP (y consecuencias para el sistema educativo)

Hace ya muchos años, en un encuentro de poetas hispanoamericanos en Sevilla, uno de ellos se dejó caer con la desconcertante afirmación de que la buena literatura sólo se puede escribir si su autor o autora no tiene que preocupase por alimentarse, vestirse o alojarse cada día, y ponía el ejemplo de la estancia de Rainer María Rilke en Duino, alojado por la aristócrata Marie von Thurn und Taxis, donde escribió sus maravillosas Elegías.

No podemos negar que trabajar para vivir nos quita tiempo para otras actividades más creativas que nos gustaría desarrollar y que, obligados a la subsistencia, no tenemos tiempo de abordar. Una de las preguntas recurrentes, en este sentido, es qué sería capaz de hacer la humanidad sin esa necesidad de abastecerse a cambio de gastar gran parte del día en empleos que nos resultan insatisfactorios. En los tiempos que corren, a la vez que la vinculación entre trabajo y subsistencia es cada día menos cierta, surgen propuestas que nos hacen vislumbrar que la respuesta a esa pregunta está mucho más cerca.

No hay trabajo para todos. La mayoría de los expertos coinciden en esta realidad y en señalar a la revolución tecnológica y digital como la gran culpable de ello. Aunque es una idea que se asume desde hace tiempo y ya va calando progresivamente en la ciudadanía, no es algo que nuestros gobernantes se esfuercen en decir muy alto, preocupados en alargar aún la mentira y en engolosinarnos con la promesa de no sé cuántos miles o millones de nuevos puestos de trabajo. Pero que se diga más o menos alto, que se preste más o menos atención al tema no debe impedir que vayamos asumiendo esta realidad.

La lógica del sistema capitalista, con su tensión entre fuerza de trabajo y medios de producción, llevó a Keynes a pronosticar una jornada laboral de 15 horas semanales para 2030 como consecuencia de los adelantos tecnológicos. Sin embargo, la jornada semanal no sólo se ha mantenido en torno a las 40 horas, sino que se está prolongando la edad de jubilación, sin importar las grandes bolsas de desempleo (especialmente entre los jóvenes) que, por estos motivos, se forman en las sociedades occidentales. A todo ello se suma que muchos de los empleos actuales no garantizan un salario suficiente para la subsistencia.

Y aún más: muchos de esos empleos desaparecerán en diez, veinte o treinta años. Que sean o no reemplazados por otros nuevos no parece la solución del problema. Si no hay trabajo para todos, los estados deberán arbitrar medidas para que la subsistencia, en condiciones adecuadas, de sus ciudadanos esté suficientemente garantizada. La idea de la renta básica ciudadana universal está ya en la agenda de muchos países y en los programas de varios partidos políticos.

Esta realidad genera muchas posibles preguntas motrices que pueden transformarse en proyectos de aprendizaje:

  • ¿Hay trabajo para todos?
  • ¿Es obligatorio trabajar para vivir?
  • ¿Qué empleos desaparecerán y cuáles se crearán en los próximos 30 años?
  • ¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes de establecer una renta básica universal?
Os comparto una serie de materiales encontrados en la red con los que trabajar estos proyectos:


Consecuencias para la educación

Todas las suposiciones sobre el mercado de trabajo del futuro dejan en muy mal lugar a nuestro modelo educativo actual. Es evidente que todo aquello que una máquina sea capaz de realizar de forma más rápida y segura dejará de ser hecho por el ser humano. Los empleos del futuro serán aquellos que sólo un hombre o una mujer pueda y (una vez que con la renta básica tenga sus necesidades cubiertas) quiera desarrollar. La demanda (y el autoempleo) se centrará en puestos de trabajo que exijan un importante componente cognitivo y necesiten tanto de la creatividad como de desempeñarse con determinadas habilidades sociales. Y el sistema educativo, de momento, no está sirviendo para formar este tipo de profesionales del futuro (realmente, tampoco lo hace para muchos puestos de trabajo del presente). Entre otras necesidades, una mayor presencia de la tecnología digital se hace poco menos que urgente para paliar mínimamente este déficit.

La noción de fracaso escolar cambiará necesariamente en el futuro. Ya no se tratará de una cuestión perjudicial para la sociedad (pero con un fuerte componente individual: es la persona quien sufre ahora, fundamentalmente, las consecuencias de su mala formación). En la sociedad futura, el individuo que fracase en la escuela será incapaz de aportar nada y se conformará con subsistir, limitando así los beneficios que para el colectivo pueda tener el esfuerzo de garantizar una renta básica.

Pero si no se reforma pronto y en profundidad nuestro modelo educativo, esta situación se presenta muy posible. Como dice Ken Robinson en su conocida charla, “si vieras la educación como un extraterrestre (...) creo que tendrías que concluir que el propósito de la educación pública en todo el mundo es producir profesores universitarios”. Una vez más, la realidad nos avisa de que algo tenemos que cambiar. Y esta vez no valdrán maquillajes superfluos. 

Crédito de la imagen

lunes, 22 de junio de 2015

Otra despedida

Otro curso más que acaba y aunque otras veces he realizado una pequeña evaluación de su marcha, esta vez me parece un poco pronto. Hemos acabado las clases el viernes diecinueve y todavía no hemos realizado la evaluación del grupo de sexto con el que he estado trabajando dos años. 
Hoy me apetece hablaros de incertidumbres, de premuras y otros asuntos que, relacionados con la educación, rondan en mi entorno y en el de muchos compañeros y compañeras de otras comunidades. 
En septiembre del curso que ahora acaba se implantó en los cursos impares de educación primaria la tan poco querida LOMCE. En mi comunidad, Extremadura, se implantó con muchísima premura, con unas instrucciones de principio de curso que permitían ciertas licencias organizativas que este año intentan ser más concretas pero igual de permisivas. Sugieren y proponen en vez de ordenar. Tanto fue así, que muchos de los libros de texto que se han usado en los coles este año estaban elaborados según el curriculum de la Comunidad de Madrid. El nuestro no había "salido de imprenta". 
En el curso 2015/2016 la LOMCE debe comenzar en Educación Secundaria. Unos días después de las elecciones autonómicas el gobierno saliente publicó con mucha premura (y a mi parecer, con alevosía) el currículo de Educación Secundaria y de Bachillerato. Ahora los centros deben prepararse para el cambio de libros de texto o digitales pero antes las editoriales los tendran que fabricar. 
Los medios de comunicación nos bombardean con que las comunidades en las que no va a gobernar el partido de La Moncloa no van a incorporar la LOMCE a sus aulas de secundaria. El profesorado de primaria sabe que aunque tenga que acatar las directrices de sus consejerías puesto que la ley ya está en marcha en esa etapa, saben que es una ley malquerida que puede ser derogada en el mismo curso próximo. Las familias realizarán otra vez una inversión económica que puede ser muy poco rentable: unos libros de texto que pocos niños más van a poder utilizar. 
Esta ley malquerida y estas premuras políticas me provocan dudas y rabia. Creo que el profesorado se merece que se le escuche y se tenga en cuenta sus opiniones. Que se le facilite su tarea y que se le hagan gestos de agradecimiento hacia su labor y su aguante. Y no me refiero a dineros o prebendas de otro tipo. Sólo que se le tenga en cuenta. 

miércoles, 10 de junio de 2015

NUESTRA REVISTA "THINK MAGAZINE". UNA TAREA INTEGRADA DE TRADICIÓN

Como ya os hemos explicado en otras ocasiones nuestra línea de trabajo se basa en ABP,  trabajo por competencias, programación por tarea integradas, evaluación tangible a partir  de productos finales ... Porque no entendemos otra manera de trabajar, porque buscamos el éxito de nuestros chicos y chicas y porque tenemos claro que sólo así vamos a conseguirlo.


Nuestra revista tiene tradición de ya casi 10 años, cuando aún nadie hablaba de CCBB o proyectos, pero nosotr@s ya teníamos claro cual tenía que ser nuestra línea de intervención. Desde sus inicios la revsta ha tenido su base didáctica y pedagógica en el trabajo por tareas integradas. Esta representaba una ejemplo claro de nuestra manera trabajar que hemos tratado de mejorarla a lo largo de los cursos escolares. De algun manera, junto a nuestro blog, es una de nuestras señas de identidad.

Como ya os hemos comentado   una de nuestras tareas fijas de cada trimestre  es la elaboración de nuestra revista donde se recogen subproductos elaborados en clase en las diferentes sesiones / actividades / propuestas metodológicas / .... desarrolladas tanto dentro del aula (principalmente), como también en otros momentos "de vida" de nuestro centro.

Por lo tanto podemos afirmar que  THINK MAGAZINE es el resultado de  una tarea, donde se implican no sólo todo el profesorado del aula, sino que también educadores que imparten talleres en otro momentos de la dinámica de centro. Dando pie a una herramienta de cohesión de equipo que se convierte en un escaparate para la red social (familia, otros centros escolares, otros profesionales,...).

Antes de seguir hablando de ella y de presentar un ejemplar es hora de poder hablar del diseño de su propuesta  Por lo que os presentamos  la   PROGRAMACIÓN  DE LA TAREA. Para ello me gustaría añadir que hemos usado como punto de partir un EJEMPLO DE UNA PARTE ESTRUCTURA DE LA TAREA SEGUN NUESTR@ COMPAÑER@ DE COBAULA. (http://www.tareasccbb.es/quiero-aprender/tutorial/)



Una vez diseñada la tarea, y haber incluido dicho diseño en cada una de las programaciones de los diferentes profesionales implicados,  es momento de la ejecución del proceso. Este se irá dando  en diferentes momentos de aula ( trabajando en diferentes materias y con profesores diferentes, tal y como os hemos avanzado ) y en momentos de centro distintos al aula escolar.

Y por último, después de todo el proceso y las horas de trabajo invertidas, por fin llega nuestros producto final estrella: NUESTRA REVISTA. En este caso un número doble, el cual hemos dedicado  a dos temáticas muy importante para nostr@s:  LOS DEPORTES Y LAS ACTIVIDADES DEL TRIMESTRE



BUSCANDO INFORMACIÓM EN INTERNET DE MANERA COOPERATIVA



VISIONANDO VIDEOS / DOCUMENTALES 



ELBORANDO UN ARTÍCULO


Ya sólo nos queda dejaros la prueba, por tanto os presentamos este gran  trabajo. Un trabajo donde   nuestros chicos y chicas hablan, describen y escriben  sus vivencias, sus reflexiones, sus sentimientos...en fin os dejan  UN TROZO DE ELL@S.

Aún no os podemos mostrar el numero de final de curso ya que se publicará el 19 de Junio pero os dejamos el numero que publicamos en diciembre. ESO SI!!! Prometo editar entrada el 19 y adjuntaros nuestra "pequeña joya"

Así que ya lo sabéis ... para estas tardes largas de verano ... un té con hielo, una tumbona y NUESTRA REVISTA


FELIZ VERANO Y FELIZ LECTURA!!!!!




NO DEJÉIS DE LEERLA!!




Y COMO LO PROMETIDO ES DEUDA!!!! AHÍ VA EL NUEVO NÚMERO...RECIÉN SALIDA DEL HORNO!!! GRACIASSSSS



martes, 2 de junio de 2015

Estrella y María quieren ser profesoras de lengua

A pesar del retraso en el calendario, de las cicaterías sobre el pago de las tutorías al personal de los institutos públicos, de los guiños sin rubor hacia los centro privados, de la postura de la Universidad de Sevilla ante todo lo que suene a Enseñanzas Medias, de la pasividad de la Junta de Andalucía ante el enfrentamiento planteado por las universidades, este curso he vuelto a ser tutor del prácticum del Máster de Formación del Profesorado de Enseñanza Secundaria (MAES).

La razón fundamental es que, tal y como tienen planteado el MAES en la especialidad de Lengua Castellana y Literatura (demasiado académico, por no decir algo más fuerte), el profesorado en formación sólo dispone de la fase de prácticas para realizar un aprendizaje real sobre lo que puede ser esta profesión. Así que los profesores de mi provincia nos encontramos con esa obligación moral de llevar a cabo no sólo la formación en el centro de trabajo, sino también, en muchos casos, la formación pedagógica y metodológica. Un dato: que después de no sé cuántas clases universitarias no hayan escuchado hablar de ABP dice muy poco a favor de nuestras universidades.

Este curso hemos disfrutado en el Chaves Nogales de la presencia y colaboración de dos alumnas, Estrella y María, que venían buscando nuestro instituto como centro “de referencia” en cuanto a la enseñanza de la Lengua Castellana y Literatura, y no podíamos defraudarlas. Mucho menos cuando Estrella ya había sido alumna mía en 2º de Bachillerato, seguíamos en contacto por medio de Twitter y había hecho su elección siendo muy consciente de lo que se iba a encontrar.

Siempre he tenido claro que en esta fase de prácticas los alumnos y alumnas deben ser atrevidos y experimentar con propuestas metodológicas distintas, apoyados y asesorados por sus tutores. También que su intervención en el grupo seleccionado debe articularse perfectamente con lo que es la práctica habitual del tutor y el desarrollo de la programación didáctica. Así que propuse a Estrella que desarrollase una unidad didáctica sobre el Lazarillo de Tormes que quedó pendiente de elaborar el curso pasado y que este año tenía pensado sacar adelante.




La propuesta era escribir un tratado perdido del Lazarillo, es decir, un texto narrativo de intención literaria que debía ajustarse a una serie de parámetros preestablecidos por el original y el género picaresco: el autobiografismo, la presencia de un narratario (Vuestra Merced), el humor, la inclusión de chistes o elementos folklóricos, la estructura episódica, la reflexión moral sobre los acontecimientos narrados y la adaptación a la psicología del personaje observada en el texto original. El tratado debía ser una fase en el proceso de aprendizaje de Lázaro y, por eso mismo, estar insertado entre dos de los tratados de la obra original. Cada tratado contaba la experiencia de Lázaro de Tormes junto a un nuevo amo, que podía ser del siglo XVI o bien del siglo XXI.

Algunos de los tratados resultantes son estos:
Lo que más extraña al alumnado del MAES cuando realiza las prácticas es que los adolescentes actuales puedan mostrar aún interés por el aprendizaje. Ellos y ellas recuerdan haber sido charlatanes, revoltosos, desmotivados cuando eran alumnos y alumnas (no mucho tiempo antes). El principal motivo de desasosiego ante la intervención en clase es ser incapaz de mantener a los estudiantes de ESO sentados, callados, atendiendo a sus explicaciones y aprendiendo de ellas. Sin embargo, comprobar que otras metodologías hacen del aprendizaje y de la enseñanza actividades agradables, lejos del estrés laboral y del mantenimiento de la disciplina como insustancial bien supremo, es una sorpresa que agradecen enormemente. 

Estrella fue muy bien evaluada por el alumnado y su proyecto bien acogido. Resultó interesante, ameno y motivador, y permitió conocer (y comprender mejor) un texto clásico de un modo distinto. Pero, lo que para ella es más importante, le enseñó de primera mano cómo es el trabajo de una profesora de lengua en un instituto público andaluz. ¡Y le gustó! ¡Y también a María, que trabajó unas noticias radiofónicas del Quijote como participación en el proyecto colaborativo Quijote News! Así que ahora tienen, entre sus posibilidades de futuro, la opción (y el deseo) de presentarse el año próximo a las oposiciones de Secundaria en Andalucía.

Por nuestra parte, el Departamento ya cuenta en su programación con un nuevo proyecto ABP para 3º de ESO, que esperamos seguir utilizando en cursos venideros.

NOTA: El proyecto de que se habla aquí tiene mucho que agradecer a Yo soy Lázaro de Tormes, un proyecto previo de Aitor Lázpita.


martes, 19 de mayo de 2015

Slow education, enseñanza y TIC en la época de los selfies.

La sucesión de MOOCs, la masificación de recursos, y probablemente el ritmo vital de nuestros días, han potenciado un situación que vengo constatando, echando un vistazo a la red, y que consiste en un cierto enloquecimiento por parte del profesorado por ir deprisa,que no nos da tiempo a terminar el temario, a toda velocidad, por demostrar que su alumnado maneja una inmensa cantidad de herramientas, a ser posible hiper novedosas, para estar en la onda, ir con prisa y sin pausa, y  sin preocuparnos de las necesidades reales de nuestro alumnado, de esos chicos y chicas que, aparte de al Inglés, a la Historia o a la Plástica, se dedican a tocar la guitarra, ocuparse del hermanillo pequeño cuando los padres están ocupados, practicar el taekwondo o simplemente a hacerse selfies en los botellones de rigor… lo que viene siendo la vida, que eso es también aprendizaje… pero esa es ya otra historia.

Y es algo en lo que todos caemos, o podemos caer: En dejarnos cegar por lo epidérmico, por el temario, por la herramienta, por la aplicación móvil, por tal o cual tendencia metodológica, pero, sobre todo, por la velocidad. Apenas asimilada la herramienta, pasemos rápido a otra, para mayor gloria del docente en ese efímero y etéreo estrellato que proporciona la red. 


Crédito de la imagen Image: 
Found on flickrcc.net

Es por eso que cada vez estoy más convencida de lo vital que es ir pasito a pasito, de lo necesario e imprescindible de comenzar con cosas pequeñas, con actividades que no por ser más sencillas, son menos efectivas. Porque de lo que se trata era de enseñar, no de embutir TIC por narices, o realidad aumentada a ultranza, por ejemplo, porque es lo que hay que trabajar en nuestros días. Obviamente, esto es algo en lo que cualquiera puede caer. Y caemos, sin remisión, como en un extraño remix tecnologizado de la leyenda de Dédalo e Ícaro



Mi reflexión, por tanto, es también relativa a la velocidad, a la necesidad de atender a los procesos, como parte imprescindible del aprendizaje, a la necesidad de atender a la calma y al sosiego también en educación, también en nuestros días, también en la época de los selfies.

Y esto me lleva a hablar de lo que se viene llamando ya hace algunos años  slow education una tendencia que fomenta dar al estudiante tiempo para aprender, lo que necesariamente implica que el profesor también se toma tiempo para la reflexión, para enseñar a ser, enseñar a vivir juntos, enseñar a hacer y a aprender, y emocionarse con lo que hace…para favorecer esa educación que todos queremos,como profesores y como personas.

Un tipo de educación que aúna los cambios metodológicos más disruptivos con el sosiego reflexivo que posibilita el verdadero,y lento aprendizaje,como es lento el crecimiento de una plantita, pero no por ello menos abrumador, no por ello carente de belleza, como esta profesión que nos apasiona, como la vida misma. 


Para saber más, acude a las fuentes


viernes, 8 de mayo de 2015

Habéis escogido la mejor profesión del mundo #abj #gbl

Así es como quise transmitirles mi opinión sobre la Educación a un grupo de alumnos/as de Magisterio.
Desde hace dos años trabajo junto a Soledad de la Blanca y Álvaro Pérez, ambos son docentes de la Escuela del Profesorado de mi centro. La idea es sencilla: queremos que vean como se desarrollan las tareas integradas en la práctica educativa, de modo que durante su proceso de formación les doy una ponencia sobre mi visión y puesta en práctica.
Este año no me quise andar con chiquitas, y la temática de la ponencia era "Piratea tu escuela". Piratas por ser atrevidos, por lanzarse a mares ignotos y desconocidos, sabiendo que el camino no es fácil. Intentaba que entendieran que modificar las prácticas educativas existentes, les iba a suponer algunos problemas. A pesar de que estos piratas siguen totalmente la ley, en este caso la ley educativa (el ROC), donde se explicita que un docente puede usar cualquier metodología acorde a las necesidades de su alumnado, siempre y cuando no vaya en contra del proyecto educativo del centro.
Durante este mes, mi alumnado de 3º de la ESO y yo trabajamos el ABJ. Una metodología activa, similar a las tareas integradas, en la que creamos un juego inspirado en los contenidos del Sector Secundario: etapas industriales, energía, materias primas ... Mientras tanto, el alumnado de Magisterio analiza en clase la secuencia didáctica, los objetivos, las rúbricas, el contrato de aprendizaje .. todo el andamiaje necesario para que la propuesta sea significativa y acorde al desarrollo de mi alumnado.
La propuesta culmina cuando reuno a todo mi alumnado de 3º de la ESO y nos dirigimos al gimnasio de Primaria. Allí nos esperan los/as alumnos/as de Magisterio, con sus rúbricas preparadas y con sus profesoras/as. En una hora van a poner en práctica lo que han aprendido en clase y van a evaluar a mi alumnado. Mi alumnado tiene que defender su propuesta ante extraños/as e intentar que se lo pasen bien.
Es un momento mágico, porque se fomenta la enseñanza-aprendizaje desde muchas vertientes. Para mi es especial porque sirve para que todos/as estos futuros docentes observen que se puede trabajar así en el aula, aunque luego en las prácticas les digan: "Si, si, eso está muy bien, pero la experiencia te dice que eso no funciona".
Sirve para comprobar que hay momentos, en los que nosotros somos solo espectadores, y que, a pesar de no intervenir todo funciona, todo fluye.

Sirve para demostrar que no todo son éxitos. También hay alumnos/as que flojean, que lo hacen mal, que intentan aprovecharse del trabajo de los demás ... e incluso así, comprueben que es una opción válida, pero no perfecta.
Sirve para que entiendan que esta, nuestra profesión, es la mejor del mundo.