jueves, 17 de diciembre de 2015

La política de la formación docente: una opinión (des)centrada... en los centros

Este es el primero de una serie de artículos que el equipo de #Tácticas dedicará a considerar las propuestas de cambio sobre la política educativa, una vez que se recomponga el mapa tras las elecciones inminentes.
Comenzamos por un tema no escogido al azar.
La formación de los docentes (vinculada a su selección y su evaluación) se ha convertido en la nuez de un deseable pacto social por la educación, de acuerdo con la relevancia mediática de dicho apartado en reportajes (El País, El Mundo, 20minutos, Eldiario.es, Aula Planeta, La educación que nos une) o artículos (Monográfico de la REP, Boris Mir, José Luis Cabello, Miguel Ángel Santos Guerra, Juan Luis Fuentes, Jordi Martí, Toni Solano, Jaume Carbonell, José Gimeno Sacristán, Agustín Moreno, Antonio Bolívar) sobre el “Libro Blanco de la profesión docente”, recientemente presentado por Marina et al., así como sobre la educación prometida o deseable en los programas electorales de los principales partidos: PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos y Unidad Popular.
Ahora bien, son muy distintos el acento y la extensión de cada una de esas fuentes sobre las dimensiones de la formación: inicial, continua o permanente, en el centro.


Foto de Ulises Hernández, Red de Investigación Educativa, Colombia.


1. Formación inicial.

Muy detallada en el Libro Blanco. Se propone una dualidad entre grado de Educación Infantil y Primaria y grados de enseñanzas disciplinares, que confluyen en un proceso de selección para ingresar a los Centros Superiores de Formación del Profesorado. Después de un primer año de máster pedagógico, diferenciado por especialidades (incluida la orientación escolar), se previene la organización de un DEP: prácticas en centros educativos acreditados, durante dos años.
En este último punto, que podríamos catalogar “modelo MIR”, coinciden, a grandes rasgos, los programas de PSOE, Ciudadanos, UPyD y PP. Hay que matizar algún aspecto, como que Unidad Popular se proponga una formación inicial integrada con destino a la creación de un “Cuerpo Único de Profesorado”, aunque no se refiere al grado sino al “posgrado”. Es materia de discusión. Podemos no especifica una fórmula previa al “debate y el consenso de la comunidad educativa”.
Durante las últimas semanas, las redes sociales manifiestan un alto índice de rechazo al MIR educativo, así expresado. Buena parte de las reticencias proceden del profesorado sometido al régimen de interinaje, aun después de aprobar la oposición, por cuanto no se contempla una salida compatible con sus aspiraciones. Nadie ha ofrecido, todavía, la oportunidad de que los años de experiencia de los docentes interinos se consoliden a través de un periodo de práctica tutorizada. Nadie se la ofreció en el pasado. No es posible ni deseable legislar en el aire (o en la estratosfera donde se situó la LOMCE). 
Más significativo es que los programas de PSOE, UP y Podemos remitan al proceso de gestación democrática de un nuevo pacto social por la comunidad educativa con poder decisorio. También hablan de pacto PP y Cs, solo que parecen referirse a una mesa de negociación entre partidos (y, quizá, sindicatos). La apertura de un proceso público y participativo, en cualquier caso, parece la actitud más realista y eficaz en democracia. Los programas no crean la realidad de los sistemas o las esferas sociales de la vida pública, incluso cuando se esfuerzan por recoger las propuestas de organizaciones sociales (en mayor medida, UP y Podemos, según la plataforma Poletika). Los cambios nacen de la sociedad plural y se gestan a través del debate.
De hecho, el Documento de bases para una nueva Ley de Educación, propuesto por el Foro de Sevilla y abierto todavía hoy a la participación, demuestra que las alternativas pueden ser mucho más diversas, plurales y eficaces, a la vez que se tienen en cuenta los derechos del profesorado.
En vez de “Centros Superiores de Formación” o “centros educativos acreditados”, se habla de colaboración institucional entre centros públicos de todos los niveles. Mejor que circunscribir las prácticas tan necesarias a un periodo tardío (postmáster), se recomienda que comiencen en los estudios de grado.
La Marea Verde, en el Encuentro de Formación "La escuela que queremos", el pasado verano, animó a recuperar el aliento de los centros de renovación pedagógica dentro de la red pública. Hay que pararse a pensar que no basta con ser un centro acreditado para convertirse en foco de irradiación de soluciones aplicables a otros contextos. Las prácticas inclusivas, las ecoescuelas, las comunidades de aprendizaje no brotan por designación ministerial, sino que se producen por un pacto social a microescala en los entornos concretos, gracias a la colaboración del centro con el ayuntamiento, las organizaciones sociales, la Universidad y, sobre todo, con el alumnado y las familias. Además, es imprescindible querer irradiar un compromiso con lo público y con las necesidades sociales.
El objetivo, a medio plazo, no pasa por crear estanques dorados para docentes de edad avanzada (podríamos poner ejemplos) o de gran prestigio profesional (que ya los hay), sino transformar todo el sistema. Así pues, otro ingrediente básico sería que se planificara la extensión de las reformas, curso a curso, y se asegurase su intensidad creciente a través de una transformación consensuada de todos los centros de educación superior donde aprenden los futuros docentes.
La idea de dejar la infraestructura actual como está para añadir una superestructura de Centros de Superior Calidad generaría una sociedad educativa de clases, pero no una reforma en profundidad. Se pretende ahorrar dinero a costa de gastar el doble. Parece absurdo.


2. Formación permanente. 

Se le dedica un capítulo específico en el Libro Blanco. Sin embargo, el texto utiliza conceptos muy genéricos. Lo más concreto quizá sea la sugerencia de “incentivos específicos para animar al profesorado a mejorar sus competencias o conocimientos”; precisamente una de las medidas que más desagrado provoca entre muchos docentes, por cuanto se asocia a una recompensa merit pay, criticada por Jaume Carbonell, a la luz de su fracaso en otros países europeos. La principal objeción es que, a medio plazo, provoque lo contrario de lo que pretende: una mayor estratificación entre docentes avanzados, mediocres y renuentes o enemigos del cambio.
La formación profesional de los docentes es inseparable del aprendizaje a lo largo de la vida del conjunto de la población y, concretamente, de las familias que concurren con sus hijas e hijos en las comunidades educativas. Así lo explica desde hace años Ángel Pérez Gómez y lo investigan las autoras Maria Antònia Gomila Grau y Belén Pascual Barrio. Los sujetos de las repeticiones múltiples y del abandono escolar son tanto niñas y niños como sus redes familiares y sociales. Hay que disfrutar del hecho de que la educación pública no sea una forma de adoctrinamiento, sino un proceso de aprendizaje histórico y colectivo, que se hace orgánico en las comunidades educativas. En consecuencia, un plan de formación del profesorado debería acompañarse, en cada escuela, de un plan para la formación de las familias.
La diferencia no vendrá marcada por la supresión de los Centros de Profesorado, en los territorios gobernados por la derecha, o su mantenimiento en las autonomías sostenidas por la izquierda, como ha venido ocurriendo hasta ayer mismo; sino por la regulación democrática y obligatoria de planes de Formación en centros. El Libro Blanco sugiere que sea el Ministerio de Educación el responsable de organizar la formación continua, si entiendo bien (a pesar del apresuramiento y los anacolutos) su alusión a las “administraciones educativas de rango superior”. La coordinación bien podría estar a cargo de una institución federal (avant la lettre), o bien por organismos descentralizados, o por ambos a la vez. 
Como enuncia telegráficamente el programa de UP, habrá que “fomentar la aplicación de metodologías pedagógicas adaptadas a las necesidades del centro y a su proyecto educativo”. En otro sentido, Podemos recoge la solicitud de que se pongan en marcha “sistemas para la transferencia, extensión y perfeccionamiento de las experiencias innovadoras”. De hecho, ya lo están haciendo decenas de redes de aprendizaje docente que, sin embargo, no han llegado a cuajar en un esfuerzo común, ni a compartir un espacio institucional público. Existen precedentes: la red Internet en el Aula, la plataforma Procomún, los MOOC del INTEF, los proyectos colaborativos o el N-MOOC, entre muchos otros. 
Lo crucial es que todas las instancias intermedias estén al servicio de los centros y los proyectos educativos autónomos. Las asesorías de formación no tienen sentido, como ya sabemos por experiencia, dentro de burbujas de experimentación que no consistan en programas de investigación/acción o de práctica reflexiva.
La “Formación en centros”, sí, pero ¿con qué modelo de centro?

3. Formación en centros.

El llamado Libro Blanco y los programas del PP y Ciudadanos coinciden en suponer que sería beneficioso para el sistema dotar de un poder prácticamente absoluto a las direcciones de los centros, tanto para la selección de la plantilla como en los contenidos del proyecto educativo, entre los que se encontraría el plan de formación del profesorado, aun cuando no se relacionen de modo explícito en los respectivos textos.
Cuando se habla de autonomía de los centros, su discurso está dictando, en realidad, que se constituya una cadena de mando para la aplicación de innovaciones (o regresiones, cuidado) de forma implacable. Entramos en un terreno más que preocupante: el de la tecnocracia, la tecnopolítica o la metodología sin pedagogía. Al prescribir modales autoritarios, a cargo de una élite entrenada en “Centros Superiores de Formación”, se están anulando los principios y las prácticas de la comunidad de aprendizaje, la ciudadanía democrática, la pedagogía social (constructivismo o conectismo, para el caso es lo mismo) y aun el humanismo liberal, que consideran valioso, de por sí, el esfuerzo por construir el conocimiento en las interacciones sociales y reconocen un protagonismo real a los aprendices como investigadores, críticos y creadores.
A mi modo de ver, la propuesta conservadora provoca un sesgo tan pronunciado sobre los modales de la reforma que podría compararse a los efectos de la “fuerza” en los agentes del lado oscuro. ¿Se puede prescribir una metodología como el ABP o hay que recomendarla con pruebas y argumentos, en el marco de un proceso democrático, e implicar como protagonistas al alumnado y sus familias? No era posible en tiempos de John Dewey, genial pragmatista y demócrata activo; tampoco en los tiempos de la educación conectada y la inteligencia colectiva.
El “liderazgo pedagógico” no debería confundirse con un estilo autoritario de antiguos regímenes, sino que consiste en la capacidad de escuchar activamente y aprender con los demás, de modo que la asertividad no sea una mera estrategia, sino un modelo emocional y motivador. 
La “Formación en Centros” está asociada a un proyecto educativo que promueva la ciudadanía activa; y el proyecto se gesta respondiendo al “sueño” de una comunidad: la educación que queremos.
El programa de Podemos, elaborado a partir de las demandas de la Marea Verde y decenas de organizaciones, dice así: “Promoveremos el desarrollo de nuevas prácticas educativas basadas en metodologías activas y participativas del alumnado, para lo que se integrará el conocimiento que el alumnado construye colectivamente, se potenciará el desarrollo de las inteligencias múltiples armonizadas y se generarán espacios creativos y colaborativos entre alumnado y profesorado”. No es un dictatum final, sino una invitación a recuperar el terreno cedido a la mera instrucción por medios tecnológicos. Nos animan a hacerlo nuestros mejores especialistas en tecnología educativa, como Carlos Magro, Jordi Adell, Linda Castañeda, Fernando Trujillo y Conecta13, junto a otras y otros.
Lo dicho no invalida de forma tajante las propuestas innovadoras que, como es sabido, funcionan en redes de centros privados. Antes bien, invita a reformularlas en el contexto de la educación pública, universal, gratuita y democrática. La ofensiva neoliberal interpreta los cambios sociales y pretende orientarlos por donde conviene a las élites, con el propósito de reproducir las desigualdades a otra escala. Es la estrategia del Gatopardo. La respuesta social, democrática y participativa reconoce la necesidad de dotar de plena autonomía a los centros y secunda a los agentes innovadores en otra dirección, con otro estilo de dirección.
Pongamos “consejos escolares” y “comunidades de aprendizaje” donde Ciudadanos dice (de manera exclusiva y excluyente) “direcciones de los centros”: “Las direcciones de los centros [los consejos escolares] deberían jugar un papel en la selección del profesorado que llega a los centros, de la misma manera que los hospitales eligen a los médicos una vez que estos han pasado el MIR. Así mismo, habrá que evitar que los profesores pierdan su puesto por las reglas burocráticas de la provisión, en contra de su voluntad y del criterio de la dirección [el consejo escolar]". Añadamos a la sociedad real, comenzando por el entorno del barrio, el municipio y la administración federal, entre los primeros destinatarios de la “rendición de cuentas”. “Esta autonomía de los centros debe ir acompañada de un fuerte rendimiento de cuentas de los centros y los equipos directivos. Si estos responden de manera directa por los resultados obtenidos, la libertad de acción no llevará a contrataciones y promociones contrarias al principio constitucional de mérito y capacidad”. Digamos sí donde su programa dice no: “Es imprescindible garantizar un sistema de elección de equipos directivos que evite [al contrario, que asegure] que dependan del centro educativo donde deben ejercer su labor. ¿Cómo van a ejercer su autoridad o imponer una amonestación sobre un profesorado que los elige y con el que además tendrán que volver a dar clase?”. Es decir, ¿cómo podría la dirección ejercer un liderazgo pedagógico y corregir una desviación profesional si no comparte responsabilidades con los demás docentes, ni compromete en su proyecto educativo a los estudiantes y a las familias?
En suma, la formación continua es un proyecto inmerso, a su vez, en el proyecto educativo e implica un seguimiento por parte de asesoras y asesores que ejercen la docencia (o compañeros en formación que aspiran a ejercerla), de manera que lo proyectado sea objeto de práctica, investigación y reflexión entre pares, en un equipo educativo y en una comunidad de aprendizaje.
De otro modo, el ABP, la clase al revés, el aprendizaje móvil, la educación conectada y expandida, seguirían siendo enseñadas en plataformas paradójicamente sin proyecto, sin inversión, sin prácticas (no previstas o expresamente prohibidas por los reglamentos de centro, como los dispositivos móviles), sin conexión con los nodos de su entorno y sin efecto sobre las prácticas culturales de las familias. O que nos demuestren otra cosa.


Concluyendo.

La formación (inicial o permanente) de los docentes está vinculada a todos los centros educativos donde ocurre el acontecimiento. Nos atrevemos a afirmar que otra cosa es indemostrable. La "escuela que queremos" no nace de la cabeza de Zeus. Se hace desde abajo.
¿Qué debería prescribirse, entonces? Un nuevo modelo de centro que sea capaz de inventarse a sí mismo, en el que las aulas y la docencia puedan (o deban) ser compartidas entre varios docentes (titulares y aspirantes a serlo, expertos, voluntarios pedagógicos, monitores, familiares, etc.). Una financiación que esté al servicio de los fines pedagógicos y provea al centro para suministrar medios a quienes no los tienen (en vez de recaudar votos con dádivas), de modo que las experiencias no fracasen por falta de conectividad, como está ocurriendo hoy mismo. No voy a poner como ejemplo (quizá como contraejemplo) a Andared. Un plan de formación que sea tutelado por la inspección educativa, en el que no solo se contemplen las necesidades del profesorado, sino también las expresadas por las familias, mayores o distintas según el contexto. Estamos empezando a debatirlo.
Bienenidas y bienvenidos a una era de reformas educativas que perduren.




jueves, 10 de diciembre de 2015

Es mi PLE, es a mi manera.

Fuente: http://goo.gl/ScDKCh

Algunos profesionales de la educación y las TIC, como es el caso del Catedrático en Tecnología Educativa Manuel Area, llevan años recomendándonos que "dejemos de hablar de herramientas y que hablemos de métodos". Suelo estar de acuerdo pero he tenido una experiencia que me ha hecho entender que es decisiva la ductilidad que pueda tener una herramienta para que la suma de recurso + creatividad nos de igual a un valor positivo que sea significativo. Me gustaría contaros una experiencia educativa a través de la que lo corroboré.  

Resulta que el mes pasado, dando uno de mis cursos de Innovación Docente al profesorado universitario en Valladolid, mis alumnos (profesores de universidad en activo) se sorprendieron otra vez cuando hablando de la herramienta Prezi les dije: podemos utilizarla como una mini plataforma de e-learning para crear rutas de aprendizaje multimedia. En sus mentes estaba la plataforma Moodle, que tiene grandísimas posibilidades en e-learning pero un gran fallo: es absolutamente rígida a la hora de mostrar el contenido. Y entonces... les conté la historia. 

Tengo una experiencia de hace unos años, en la cual desde el grupo de investigación en tecnología educativa de la USAL, dimos un curso online a profesores para formarles a la hora de la creación de proyectos colaborativos con TIC. Tuve el gran placer de poder llevar el módulo referente a la creatividad en la creación de proyectos de estas características para el aula y... ya que estábamos hablando de creatividad quise plantear este proceso e-learning de otra forma.

El curso virtual lo dábamos desde el Moodle, una plataforma que se usa habitualmente para impartir docencia e-learning. Sus características y recursos para crear espacios virtuales de aprendizaje son enormes pero... insuficientes para lo que yo necesitaba hacer: mi objetivo era motivar a los alumnos creando una ruta a través de un ecosistema de aprendizaje rico en recursos multimedia. ¿Cómo plantearme algo así en Moodle? su espacio estático no me lo permitía así que me paré a pensar:  ¿Qué herramienta me permite subir vídeos o enlazarlos, meter imágenes, texto, hipervínculos... y además mostrar todo el material pero crear una ruta prefijada recomendada? aunque parecía una locura... la respuesta en ese momento para mí fue: ¡Prezi! Y entonces... creé un prezi mastodóntico.



Increíblemente puedo decir que el resultado fue buenísimo. Primero es cierto que tuvimos que superar la barrera de lo desconocido, ya que los alumnos nunca habían obtenido los contenidos así, pero después fueron todo bendiciones: los alumnos estaban más motivados, podían aprender de forma más personalizada, que todo el entorno de recursos fuese tan visual era muy positivo para ellos... 

Muchos de nosotros, cuando planteamos un curso online tenemos que tener en cuenta que este tiene que responder a las necesidades no solo del conjunto de alumnos sino de cada uno. Prezi nos permite integrar letra, imágenes y audiovisuales, y generar una ruta de aprendizaje a lo largo de ellos aportando,en un orden y un sentido estudiado. Pero además, nos da la posibilidad de saltarnos cuando queramos esa ruta ya que podemos movernos por el espacio de trabajo a nuestro antojo, sin preocuparnos por perdernos ya que la ruta sigue a la espera de nuestras indicaciones. 

A mí, personalmente, me gusta depositar contenido y además grabarme vídeos donde explico la metodología a tener en cuenta, ya que para muchos prezi todavía no es un entorno común. 

Generalmente como material de apoyo a una presentación oral (entorno presencial) o de soporte de una práctica, prezi nos ayuda a trabajar el contenido y además a movernos por el espacio de trabajo a medida que se nos exige en nuestra ponencia. Además, la ductilidad y posibilidades que aporta, siempre que sepamos usarlo, atrapa a los espectadores y nos ayuda a dirigir su pensamiento hacia donde nosotros queremos para lograr entender esa conclusión a la que los queremos dirigir. 

Increíblemente, los profesores asistentes destacaron que la capacidad de sorprender con prezi es fundamental para mantener la atención y la facilidad de mostrar el contenido de forma creativa aumenta la motivación. Los miedos y reticencias del principio desaparecieron.

No solo sirve Prezi para hacer presentaciones en congresos, sino que a nivel de escuela es una plataforma muy interesante para crear exposiciones virtuales. Ha servido como exposición virtual de una de las Expo enREDadas de hace unos años en Salamanca.

Alguna vez se dice que el medio no determina el fin, en este caso es justo al contrario. Prezi a estas alturas nos ofrece muchas más posibilidades que Power Point de cara a la educación. Prezi no solo sirve para que realicemos nuestras presentaciones más vistosas, sino que su configuración nos permite mucho más. 

Ciertamente, su valor añadido radica en la forma en la cual nos presenta el reto de la creación. Como si de un lienzo en blanco con una lupa al lado se tratase, tenemos frente a nosotros el reto de crear el contenido y después elegir entre las múltiples rutas de presentación del mismo, y no al revés. En Power Point tienes primero que elegir la forma de presentar y luego como distribuir el contenido entre los slides. 

Invitación: Sin más, os animo a entrar en mi perfil de prezi, desde el cual realizo estas presentaciones que en muchos casos acaban siendo plataformas para cursos.

Observar siempre es aprender y en el caso de prezi los límites los marca la creatividad de cada uno. Os animo a romper, a trabajar de otra manera a buscar soluciones de forma creativa y que funcionen.

No dejes de aprender y de arriesgarte, porque el que no lo hace no gana.

PIENSA DIFERENTE, PIENSA CREATIVO.

martes, 1 de diciembre de 2015

El curriculum oculto y la evaluación


Frente al currículum explícito existe otro denominado currículum oculto, que se define como "el conjunto de normas, costumbres, creencias, lenguajes y símbolos que se manifiestan en la estructura y el funcionamiento de una institución".
Es dentro de este currículum, donde se esconde de forma taimada, toda la simbología y mitología del proceso de evaluación. Un proceso pervertido y que fundamentalmente sirve como nuestro instrumento para ejercer nuestro poder.
Es en la evaluación donde más símbolos del currículum oculto aparecen y en donde se asientan los principios  inamovibles del docente.

El docente siempre lleva la razón. Como depositario y único custodio del saber,  único adulto en el interior de la clase se cree en su voz y opinión a ciegas. A pesar de que las evidencias demuestren que tiene un porcentaje de suspensos elevadísimo, y que se reiteren las quejas en cuanto a sus clases.
Estos símbolos son más evidentes en las sesiones de evaluación, donde se pueden escuchar frases como "Si han suspendido tantos, pues que estudien más", o "este chaval/a no es de ciencias, debería estudiar letras que es más fácil".

Derivado de lo anterior podemos inferir el siguiente principio. El error siempre recae en el alumnado. El problema no puede ser que usamos metodologías expositivas y avasallamos al alumnado con seis horas en las que tienen que escucharnos, o que sólo utilizamos el examen como instrumento de evaluación. Tampoco es que intentemos dar clase a todos por igual, les ponemos el mismo examen a todos, todo esto sin tener en cuenta la atención a la diversidad y los diferentes niveles cognitivos.
Además el error no constituye un estímulo de aprendizaje, porque normalmente supone que no hay vuelta atrás.

La evaluación es un instante, no un proceso incrustado y desarrollado a lo largo del proceso de enseñanza-aprendizaje. Como instante, sólo aparece en la época de los exámenes y sólo sirve para calificar, porqué lo importante no es la información que podamos obtener de ella, ni siquiera la retroalimentación continua que debería poder consultar el alumnado, sino la nota que debe aparecer en el boletín de notas. En la escuela está tan claro este principio que se le denomina sesión de evaluación, como si se pudiera concentrar todo lo que ha trabajado el alumnado y los docentes en un trimestre.

La evaluación es un proceso oculto y un término difuso. Si preguntamos a un grupo de docentes de un mismo centro qué es la evaluación, estoy totalmente seguro que cada uno lo definiría de un manera diferente, y que derivado de esto, lo aplicaría de forma muy variada.
A esta confusión terminológica se une el hecho de que la evaluación tiene tendencia a esconderse. No todos los docentes entregan sus criterios de evaluación al alumnado, ni tampoco todos los cumplen a rajatabla. Algunos que defienden el examen como instrumento más objetivo para evaluar tampoco lo entregan hasta que pasan varias semanas y para realzar aún más la confusión, la evaluación se suele circunscribir al final de cada trimestre, así con la prisa puede que el alumnado no se de cuenta que el docente no lo ha hecho tan bien como debería.

Quizás, y sólo quizás, el problema radica en lo que afirma Tracey Tokuhama-Espinosa:

"Los docentes deben darse cuenta que no se les paga para enseñar, sino más bien para garantizar el aprendizaje del alumnado".

Detrás de esta frase se esconde el verdadero sentido de la evaluación, que es garantizar el aprendizaje de nuestros/as alumnos/as.


martes, 24 de noviembre de 2015

"Si no hay nota, no la hago"

Esta entrada refleja pinceladas sueltas de conversaciones en el aula o fuera de ella que he mantenido recientemente y que me reafirman en la necesidad de una eutanasia urgente de la Escuela actual que se encuentra en una situación terminal (una expresión muy afortunda, creo yo, de mi amigo @o_fragha). 
MEX+AN+INFORME+ASAMBLEISTA
http://www.flickr.com/photos/48248551@N04/4555241692
El título, por ejemplo, corresponde a un reconocimiento expreso de una alumna repetidora de 2º de ESO cuando en una asamblea de clase (no las suelo hacer, pero hay momentos como la clase de ayer viernes en que se hacen necesarias) les pregunté por qué no hacían ciertas actividades y nos cuestionamos las diferencias entre la forma que tienen de recibir clase en otras materias y la que tenemos de compartir aprendizajes en Sociales. Creo que es una afirmación significativa de lo que quiero manifestar en esta entrada. 

street+art+vienna
http://www.flickr.com/photos/27193825@N00/5636261985
Hace un momento me he encontrado con un alumno de 2º de bachillerato del curso pasado. Lo típico: le he preguntado cómo le va y, será porque conoce mi forma de "ver" la educación, ha soltado adrenalina. Se ha quejado, sin saberlo posiblemente, del aprendizaje bulímico que él ha definido como que "te lo comes, lo sueltas y al rato no te acuerdas de nada, te has quedado tranquilo, lo que quieres es soltarlo que luego viene el siguiente examen", me ha comentado también que entiende a compañeros del centro en su momento y ahora de la facultad que opinan que la historia es un "coñazo" pero que él le cuenta la experiencia del curso pasado en la que Historia era "la única materia a la que los alumnos iban con alegría y de que aprendían más y de otra manera" y confiesa que alucinan y no se lo creen. También se ha quejado de la despersonalización de la universidad, de que "allí cada uno va a su bola y que la mayoría del profesorado no cumple ni la mitad de las horas de clase y que se limitan a mandar un power point y poner un examen".  Y, uno piensa, ¿hacia dónde vamos y cuánto tiempo vamos a tardar en abandonar la moribunda Escuela industrial y memorística?

La Escuela tradicional o convencional, debido a intereses muy fuertes como los de las élites neoliberales que dirigen nuestras vidas y nuestro mundo o el de las editoriales, o por cambios normativos nefastos como la LOMCE y su empeño en poner obstáculos al aprendizaje del alumnado, aun estando en la UVI, sigue vivita y coleando. Sólo vale la nota, pasar pruebas como esforzados atletas de la memoria, ser competitivos. Algunos dirán, esa es la realidad, la vida, hay que acostumbrarse a ella y, por lo tanto, sólo vale el esfuerzo, la constancia, le excelencia y que te salgan callos en las neuronas de tanto memorizar. 

Ni+antisistema%2C+ni+perroflautas
http://www.flickr.com/photos/26998168@N02/7187987380
Bien, pues quienes piensan así, se han quedado en la era analógica (quizá por eso huyen de la tecnología) y están negando algo ya reconocido, probado con éxito y que se está extendiendo, aunque quizá de manera mucho más lenta que la deseada (al menos, por mí). Cosas tales como que el aprendizaje sólo se produce por motivación intrínseca, por placer, por la emoción. Que la tecnología nos permite aprender en cuaquier lugar, en cualquier momento y a compartir y colaborar con cualquiera. Que el aula es un escenario más para el aprendizaje, no el único. Que hay que proporcionar herramientas y estrategias de aprendizaje para toda la vida y no sólo contenidos. Que hay aprender haciendo y de manera activa y no pasiva. En definitiva, que se aprende de otra manera y hay que enseñar de otra manera. 

En definitiva, que a la Escuela convencional hay que cortarle los cables de la UVI para poder salvarla. 

sábado, 21 de noviembre de 2015

Salidas educativas: excusa perfecta para una tarea integrada



Es usual organizar salidas educativas o bien  ser invitados en diferentes eventos a lo largo del curso. En nuestro caso es algo que potenciamos mucho en positivo ya que no olvidemos que nuestros alumnos tienen restringidas las salidas por medidas judiciales de privación de libertad, por lo cual son una herramienta muy valiosa para usar  y potenciar.







Cada salida organizada o evento que nos hayan invitado a asistir  se convertirá en el producto final de una tarea integrada en la cual participaremos varios de los profes vinculados al grupo.  Con lo que implica todo un proyecto donde se trabajará distintos objetivos y contenidos de diferentes materias y se promocionarán competencias muy importante para nosotros como la de comunicación , autonomía e iniciativa, cultural y cívica además de potenciar la  responsabilidad el protagonismo absoluto de unos alumnos que podrán demostrar cómo de competentes pueden ser cuando se les da una oportunidad.

Ya hace tres años que UNICEF y la ODMM ( Oficina de Defensa del Menor) nos invita al Congreso de Infancia que se celebra en la sede del  Parlamento Balear en fechas próximas a la día internacional  de la Infancia, momento de convención de los derechos de los niños. En nuestro blog en estas dos entradas podéis encontrar nuestra presentaciones de los cursos pasados.

El próximo día 20 de noviembre se llevará a cabo de nuevo dicho evento dando lugar al IV  Congreso de la Infancia "Hoy decidimos para la juventud" , organizado nuevamente por UNICEF y la Oficina de Defensa de los Derechos del Menor (ODDM), al cual nos han invitado y asistiremos  un  grupo de alum@s de las aulas adscritas a la Fundación  S' Estel.







Como os hemos avanzado, UNICEF Comité Baleares y la Oficina de Defensa de los Derechos del Menor  colaboran desde el año 2012 en la realización de un parlamento infantil a la sede del Parlamento de las Islas Baleares. Para conmemorar el Día Universal de la Infancia (20 de noviembre) esté año se plantea esta acción a la Sala de Plenos donde los protagonistas son chicos y chicas, con representación de todas las islas. De este modo se promociona el derecho a la participación infantil (reconocido a la Convención de los Derechos del niño, artículo 13) en el marco de la máxima representación institucionales de las Islas Baleares: El Parlamento.

Esta acción pretende reunir en los diferentes órganos de participación infantil municipales, los cuales tienen un funcionamiento regular en las Islas Baleares y dar cabida a municipios con interés al promocionar la participación infantil (en este casos, se puede convocar también en centros escolares). 

 Este año nos han propuesto mayor dinamismo, protagonismo de los chicos y chicas  e interacción entre los  asistentes, así como con las diferentes autoridades políticas. Así pues la propuesta de este año es la siguiente: Los niños prepararán una proposición de ley en base a la siguiente temática: Mejora de la situación de la juventud: conexión con espacios de ocio y tiempo libre.

Así que ya estamos manos a la obra. A partir de la propuesta que nos hacen desde la Institución hemos pensado generar un proyecto colaborativo en el que trabajaremos alumnos / profesores  de las diferentes unidades de la FISE. Dando como producto final un ejemplo de "Anteproyecto de ley" para la mejora del ocio de los jóvenes de la CAIB.

Lo primero que hicimos fue plantearnos interrogantes como por ejemplo:

1. ¿Cómo viven los jóvenes en vuestro entorno? ¿Qué opciones existen de ocio y tiempo libre, de formación, de futuro laboral...? ¿Son suficientes? ¿Son las adecuadas?

2. Que es un anteproyecto de ley y que formato tiene? ¿Cuál es su estructura, partes y que vocabulario usar?

3. ¿Qué queremos  proponer para mejorar la situación? (Elaboración de una propuesta de ley – líneas generales)

4. ¿Qué queremos preguntar a los grupos políticos? ¿ qué queremos solicitarles?

A partir de aquí entre todos diseñamos la hija de ruta de nuestro nuevo proyecto:

1. Presentación del evento por parte de la maestra a los diferentes grupos de alumnos implicados.

2. Lectura de la invitación y material complementario.

3. Conocer donde se desarrolla el evento: Parlamento  Balear.: situación , funciones, eventos que se desarrollan,...

4. Investigar sobre lo que es una ley y Diseñar la propuesta de trabajo y delinear la hoja de ruta ( esqueleto de nuestra propuesta de anteproyecto de ley).

5. Elaborar el producto final: Un anteproyecto de ley para la mejora de la red de ocio para los jóvenes de las Islas Baleares.

6. Preparar la exposición que se hará dia 20 en el Parlamento.

Después de 15 días de intenso trabajo ya tenemos el doc que entregaremos a la organización esta semana y que defenderemos y presentaremos día 20 los alumnos elegidos para dicha labor. Nuestras condiciones legales  / judiciales no nos permiten que puedan estar todos los alumnos en cuerpo día 20 pero si lo estarán en espíritu ya que todos ellos ha formado parte de este proyecto.


ANEXOS

1. Documento colaborativa donde se refleja la actividad inicial de introducción a la tarea

2. Documento colaborativo que presentaremos día 20 (anteproyecto de ley)

3. Fotos del proceso

1. DOC. ACTIVIDAD INICIAL


2. DOC QUE PRESENTAREMOS DÍA 20




3. FOTOS DEL PROCESO



Leyendo y estudiando la invitación / propuesta que nos hicieron







Momento de elaboración del documento colaborativo que hemos presentado



Visionado  de videos 




Justo antes de la entrada al Parlament



Visión general de alumnos de diferents centros participantes del evento

TODO  UN ÉXITO!!!!!!!

martes, 17 de noviembre de 2015

Del francotirador educativo a la transformación metodológica

El sábado pasado asistí en Sevilla, en calidad de experto (¡quién lo diría!), al Encuentro de estudio y evaluación de los proyectos de centros de primaria seleccionados por la Fundación Telefónica como ganadores del Premio Escuelas por la Sociedad Digital. El desarrollo de esta jornada daría para un comentario mucho más extenso, pero si la traigo aquí a colación es porque una afirmación de Lola Urbano, una de las jurados del premio,  ha actuado como motor de la reflexión que quiero desarrollar en esta entrada.

Lola tiene el raro don de distinguir siempre el trazado del camino a través de la niebla, de no dejarse engañar por el envoltorio antes de ver la realidad del regalo, de hacernos descender a tierra (eso sí, suavemente) cuando nos dejamos llevar por la efervescencia, la emoción y el entusiasmo de los saraos educativos. Por eso no me extrañó cuando dijo, refiriéndose a los proyectos ganadores, que más que Escuelas Digitales, ella seguía viendo francotiradores educativos. ¿Quiso con ello afirmar que no son posibles las escuelas digitales, el trabajo al unísono de los claustros de profesores, el alumnado y las familias, la administración y el centro de profesores, los representantes del municipio y quienes puedan y deban aportar algo a un proyecto común de escuela? Supongo que no, que se referiría más bien a que queda todavía mucho camino por recorrer antes de que podamos darnos por satisfechos.

De las posibilidades reales que tiene un profesor o profesora en solitario para cambiar su centro quiere ir esta entrada, escrita desde el reconocimiento de que la de francotirador es una vocación de la que uno difícilmente se desprende y de que hay quien gusta de cultivar un cierto malditismo educativo. Pero pongamos que nuestro convencimiento es total , que queremos dejar de estar solos y pretendemos transformar nuestro entorno más inmediato. ¿Qué puedes hacer para conseguir el cambio metodológico de tu departamento y, con el tiempo, tu centro? Te propongo las siguientes actuaciones, muy sencillas, que sugieren distintos niveles de implicación:

  • Busca socios para tus proyectos. Una de las características del ABP es la interdisciplinariedad, así que tantea al equipo educativo del grupo en busca de compañeros o compañeras con los que compartir algunas actividades. El trabajo en equipo, sobre todo si da buenos resultados, es muy contagioso.
  • Participa en proyectos colaborativos que se comparten por la red y anima a tus compañeros y compañeras a participar. Trabajar codo con codo con otros centros puede resultar muy estimulante y motivador.
  • Difunde proyectos de materias distintas a la tuya entre el profesorado de tu centro y anímalos a llevarlos a cabo.
  • Crea un blog de aula. Publica en él las actividades y proyectos que propones y, sobre todo, los productos finales de tus alumnos y alumnas. Invita a otros profesores y profesoras a que suban a él sus actividades y publiquen los productos de su propio alumnado. Convierte tu blog de aula en un blog del departamento o del ciclo.
  • Persigue la visibilidad de todo lo que haces. Crea cuentas en Twitter, Facebook, Instagram, etc. Documenta todo el trabajo de aula y difúndelo a través de las redes. Anima al resto del profesorado (y, de ser posible, al alumnado) a contar lo que hacen.
  •  Cambia la programación de tu departamento. Introduce tus proyectos como unidades didácticas en la programación común, siempre que puedas. Propón modificaciones en la programación. Aprovecha la transformación a la LOMCE para replantear en el departamento todas estas cuestiones. Para ello puedes apoyarte en los nuevos estándares de evaluación o en la propuesta metodológica de la ley.
  • Lidera la formación en tu centro. Convoca pequeñas sesiones para enseñar el funcionamiento de una nueva herramienta o alguna cuestión metodológica. Propón la creación de grupos de trabajo. Solicita la colaboración de tu CEP. Invita a tu centro a otros profesores o profesoras cuyas propuestas puedan interesaros.
  • Incorpora tu centro a los planes y programas oficiales. En muchos casos, llevan asociada una formación, el uso de materiales y recursos informáticos y unas propuestas metodológicas que pueden quedar en la práctica del aula una vez concluidos los programas. También permiten compartir experiencias con otros centros.
  • Anima a compañeros y compañeras a asistir a jornadas y saraos educativos. En este mismo sentido, atrévete a montar alguno poco pretencioso en tu propio centro.
  • Participa en congresos, jornadas de buenas prácticas, convocatorias de premios, para difundir vuestros proyectos y actuaciones.
Son pequeñas acciones que suponen distintos grados de implicación y un esfuerzo constante y progresivo, pero cuando se advierten los primeros resultados se llevan a cabo con gusto. Un proselitismo constante con el único fin del beneficio para nuestros alumnos y alumnas. 

martes, 3 de noviembre de 2015

Hacia una programación dialogada

Es el último curso para el Programa de Diversificación. Empecé septiembre triste y desmotivada. Miraba las listas de los dos grupos que iba a tener este año escolar en 4 º ESO. Reconocía caras en las minúsculas fotos de sus fichas y sólo pensaba que X, Y o Z ya estarían fuera del sistema si este Programa no los hubiera acogido. ¿Qué va a pasar con esos alumnos que con perfiles semejantes vienen detrás?

Siempre he dicho públicamente que en mi centro estos grupos han sido prácticamente invisibles, pero ahora ya directamente no existimos, se nos denomina grupos residuales. Ni siquiera Inspección, enredada en estándares de aprendizaje, está pendiente de nuestras programaciones, casi extintas. 

Fue entonces cuando respiré profundamente y me di cuenta de que era más libre que nunca para organizar los tiempos didácticos como mejor considerara y que mi alumnado no se merecía una mal entendida rebeldía contra la Administración dejando pasar el curso sin más. Además, ya me dejaron claro en junio que querían trabajar por proyectos como sus compañeros mayores. Decidí entonces que era el momento del slow life, o mejor, como dicen mis alumnos marroquíes Mahdi o Hanza, “Profesora, prisa mata”, o sea, llegó el momento caracol. Íbamos a programar juntos, mis birlochas y yo, sin prisas, con el currículo siempre presente, por supuesto, tan edupunk no soy, pero sí había decidido que íbamos a cocinar a fuego lento. En esta ocasión, la programación no iba a ser un ejercicio en soledad, sino un trabajo en equipo, mi alumnado y yo.

Empecé preparando dos documentos básicos:

• una ficha con los contenidos de Historia más  Lengua Castellana y Literatura, tal y como marca el currículo dentro del Ámbito Sociolingüístico y tal y como ha aparecido hasta ahora en mi programación.
• Otra ficha a la que titulé Nuestro proyecto en 4 º ESO que serviría para que los alumnos trabajaran a nivel individual al principio, en pequeño y gran grupo después, desde sus centros de interés, a los tipos de tareas, ejes temáticos, instrumentos de evaluación etc con los que creían que iban a trabajar mejor y más motivados.

El recorrido histórico del currículo de esta materia, que abarca desde el siglo XVIII hasta el XX, lo apoyé en una presentación basada en imágenes, a través de las que explicar lo más sobresaliente de todos los períodos temporales que teníamos que ver. Fue el momento de resolver dudas, resolver también confusiones que tenían o  curiosidades que preguntaban. 


Una vez filtrada, trabajada, discutida y consensuada toda la información anterior, fueron escribiendo en un mural de papel continuo que pusimos al fondo de la clase los puntos en común a los que habían llegado. A mí, además de escuchar y anotar lo que pasaba en el aula, me tocó leer y subrayar lo que habían hecho en una de las fichas anteriormente mencionadas para intentar ver los caminos por los que nos podíamos mover todos juntos. El mural también me servía para mirar en un solo plano los distintos elementos de la programación y ver si podía establecer  puntos de conexión entre ellos.  


Los proyectos con los que he trabajado hasta ahora se han sostenido en dos pilares básicos: la literatura y el cine, siendo la historia el argumento que daba sentido a estas artes. Y en esta ocasión también iba a ser así. Pero quería experimentar algo nuevo, que las lecturas las propusiera mi alumnado, en función de los ejes temáticos y centros de interés que habían mostrado. Momento caracol. Prisa mata. Nadie nos mira. Tenemos tiempo.

Para guiarlos por esta senda, les preparé esta presentación con una selección de libros que trataban precisamente esos contenidos que ellos habían destacado, si bien, la única pista que les daba era la organización temporal de los mismos, porque de nuevo las birlochas se convertían en sujetos activos, pues la tarea que les planteé consistía en que debían realizar, en soporte digital dentro del entorno Google que eligieran, la ficha bibliográfica, el precio y el resumen de cada libro propuesto con la intención de que eligieran sus tres preferidos, los cuales tenían que exponer después a sus compañeros y defender los motivos que tenían para querer trabajar con ellos.


Al fin, en 4 º E leeremos Don Juan Tenorio, Bodas de sangre y Cielo Abajo; en 4 º F serán Oliver Twist, El festín de la muerte y La vendedora de huevos.  Muestro aquí las tareas de Anabel y Ascensión con las que apoyaron su exposición oral:


En cuanto a las películas que veremos ya elegimos un ramillete que tendremos igualmente que filtrar, si bien estarán entre las siguientes: Oliver Twist, La Ola, El laberinto del fauno, La voz dormida, La tumba de las luciérnagas o  La lista de Schindler. En ello estamos todavía.

Lo que sí tenemos ya es el nombre de nuestro proyecto que englobará lo que hagamos en los dos grupos de 4 º Diversificación, si bien, cada uno recorrerá sendas diferentes y alguna común también. Me di cuenta de que todo lo que les interesaba pendulaba entre dos temas opuestos: el amor, con sus variantes de desamor, pasión, dicha, angustia, felicidad etc y la muerte con sus ramificaciones  como guerra, destrucción, violencia, agonía o sufrimiento. De ahí que se me ocurriera que el proyecto se iba a llamar Eros y Tánatos. Un viaje de amor y muerte por los siglos XIX y XX. Expliqué a las birlochas el porqué de este título a partir del trabajo que inserto a continuación y que, además, nos sirvió para conectar con la mitología griega y la psicología freudiana ;-)


Cerramos este ciclo embrionario de un trabajo por proyectos montando los blog individuales y dándoles un uso inmediato: elaboración de un primer post reflexionando sobre todo lo que habíamos hecho en clase desde el comienzo de curso. Enlazo aquí algunos de sus diarios:
Para cerrar esta entrada, os presentamos mis birlochas y yo misma la portada de nuestro proyecto que verá la luz la semana que viene, si los hados nos son favorables, y que compartiremos en las redes. Tenemos mucho trabajo por delante, pero tendré siempre en cuenta este curso que “prisa mata, profe”.